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1/7/18

JABON DE ALOE y SEBO

Un litro de aloe triturado y licuado.
Oleato de sebo de potro con semillas (mimosa, chia, sésamo, lino y macadamia) 1kg
Hidróxido de sodio 170g

En una segunda tanda

1/2 litro de aloe triturado y 1/2 litro de agua de lluvia.
Oleato de sebo de potro con semillas (mimosa, chia, sésamo, lino y macadamia) 1kg
Hidróxido de sodio 170g

SEBO POTRO
Las propiedades del sebo, salvando las diferencias, son equivalentes a la manteca de cacao ya que proporciona dureza y cremosidad en la espuma.
Produce jabones duros y blancos y se suele utilizar entre un 20 y un 40%.

En algunos lugares el jabón se realiza con sebo y aceite de coco al 50%.

Aloe de huerto propio

En este caso se utiliza sebo de potro al 100% pero en lugar de agua se utiliza aloe licuado que equilibra la dureza del sebo.
Resultados orientativos de la calculadora.


ALOE
Regenera la dermis y la mantiene sana.
Actúa como crema hidratante.
Trata el acné.
Combate el envejecimiento y disminuye la visibilidad de las estrías.

12/4/16

Hacer su propio jabón

Hacer jabón, como andar en bicicleta, todo el mundo sabe, pero pocos lo hacen.

Parece  que es sucio y engorroso, y que además requiere muchos preparativos y mucho material, como el aceite reciclado, que hemos tenido que ir recogiendo durante bastante tiempo.
No es necesario acumular aceite usado: con pequeñas cantidades ya podemos hacer jabón siempre que mantengamos las proporciones adecuadas: con medio litro de aceite reciclado, medio litro de agua y 100g de sosa  (en frío) ya podemos tener un buen pedazo de jabón.

Hay que adoptar algunas medidas de  seguridad para evitar que la sosa cáustica nos queme la piel o los ojos; basta seguir las instrucciones del envase de sosa.

Preparación del jabón en frío
Se diluye la sosa en el agua echándola con precaución por las salpicaduras y vapores.
Se produce una reacción química que libera calor.
Se vierte lentamente el aceite sobre el agua con la sosa, removiendo constantemente y siempre en el mismo sentido, para que no se corte el jabón.
Se remueve durante el tiempo necesario para que espese y se inicie la saponificación.
Se agregan colorantes y esencias, lo que a nivel doméstico es poco efectivo pues la reacción química continúa y elimina los colorantes y perfumes no industriales.
Se vuelca en el molde y se deja curar el jabón durante un mes, por lo menos.

Nota: El batido no es tan sacrificado y largo, si utilizamos una batidora eléctrica.

Si queremos un jabón líquido para las manos o la lavadora (ropa de color) la proporción de agua será del doble y el batido debe repetirse periódicamente durante varios días, hasta conseguir el resultado deseado.

A partir de estos elementos básicos, se pueden realizar numerosas variaciones; como añadir al final del batido, plantas olorosas o medicinales: aloe vera, romero, ortiga, etc.
La fuente de la grasa puede ser animal o vegetal, no sólo aceite de cocina.
En lugar de agua “pura” se puede emplear leche, destilados de plantas, etc.
En lugar de sosa, se puede usar lejía de ceniza de madera (nunca de carbón).

Hay numerosas “recetas” y se requiere práctica y paciencia para convertirse en MAESTRO JABONERO, pero los primeros pasos ya son productivos y satisfactorios, pues hasta podemos reutilizar los restos de los primeros desastres.
Además con troqueles de repostería podemos dar un aspecto artístico a nuestro trabajo.
Las herramientas a utilizar las tenemos ya en la cocina: cualquier puchero o balde puede servir (excepto de aluminio) y los moldes podemos obtenerlos a partir de las bandejas de algunos envases, o de tuppers pequeños.
El jabón obtenido es excelente para la piel y la lavadora; si bien no puede competir en blancura con los detergentes industriales (que no jabones); trata mejor los tejidos y resulta más barato y ecológico, y totalmente compatible con otros productos.

30/9/15

JABON DE ALEPO

El jabón de Alepo (Siria) es un jabón totalmente vegetal.

Composición del jabón de Alepo.
Los componentes que forman parte de la elaboración del jabón de Alepo son:
Aceite de oliva: aporta sus propiedades suavizantes, hidratantes y antioxidantes.
Aceite de laurel: le aporta sus propiedades antiinflamatorias, antisépticas y antioxidantes.
Hidróxido de sodio: sosa cáustica que es necesaria para la saponificación.
Agua pura de manantial para la fabricación del jabón de Alepo.
El jabón de Alepo es rico en vitaminas A, E, P y C y también en minerales como calcio, hierro, magnesio, fósforo y azufre. 
En la elaboración del jabón de Alepo no se hace uso de productos químicos ni de productos animales, es absolutamente vegetal y biodegradable.

Fabricación del jabón de Alepo
Podemos elaborar un jabón tipo “Alepo”, con un porcentaje de 20-40% de aceite de laurel (bayas), y el resto de aceite de oliva virgen. 
Se mezclan todos los ingredientes en un caldero y están hirviendo hasta conseguir una pasta con la densidad deseada.
Esta pasta se pone en moldes, se corta y se deja saponizar un mes y medio, y secar durante más tiempo. 
El jabón pierde casi toda el agua de su composición y cambia su color de verde a marrón.

Usos del jabón de Alepo
Sus ingredientes hacen que este jabón sea ideal para el cuidado de nuestra piel. 
Como ya hemos visto tienen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antisépticas.
Suaviza la piel y la mantiene hidratada y tersa, siendo ideal para pieles muy sensibles y para las que tienen algún tipo de problema. 
Podemos usarlo en la ducha diaria, también para lavar nuestro pelo e incluso hay quien lo usa como espuma para el afeitado.

Propiedades del jabón de Alepo
Regenera, nutre y suaviza la piel.
Protege a la piel de infecciones.
Cuida las pieles secas y sensibles.
Es antiinflamatorio y desinfectantes.
Es antioxidante.
Es aconsejable su uso en casos de psoriasis, acné, eczemas, etc.
Reduce las irritaciones causadas por el afeitado.
Ideal para el cuidado del cabello.
El jabón de Alepo es totalmente biodegradable.