29/5/25

Sistema de respaldo de placas solares en corte de suministro

 

Un sistema de respaldo o backup frente a un corte de suministro de la red en instalaciones de placas solares y baterías de autoconsumo es un conjunto de dispositivos eléctricos diseñados para garantizar que, incluso cuando la red eléctrica falla, tu vivienda o negocio pueda seguir recibiendo energía de manera autónoma, utilizando la electricidad almacenada en tus baterías solares o generada en ese momento por los paneles solares1246.

¿Por qué es necesario un sistema de respaldo?

Por normativa y por seguridad, cuando se produce un corte en la red eléctrica, las instalaciones solares conectadas a red deben desconectarse automáticamente para evitar el llamado efecto isla y proteger a los técnicos que puedan estar trabajando en la reparación1. Esto significa que, aunque tengas placas solares y baterías, sin un sistema de respaldo te quedarás sin electricidad igual que cualquier otro usuario conectado a la red15.

¿Cómo funciona un sistema de respaldo?

  • Detección del corte: El inversor solar detecta la ausencia de corriente en la red eléctrica.

  • Aislamiento de la instalación: El sistema de respaldo (también llamado backup box o back up box) desconecta tu instalación solar de la red general y la aísla eléctricamente16.

  • Suministro de energía: Utiliza la energía almacenada en las baterías (y la que puedan generar los paneles solares en ese momento) para alimentar un circuito específico de consumos críticos en tu vivienda, como iluminación básica, nevera, wifi, sistemas de seguridad, etc.1267.

  • Cuadro de cargas críticas: Normalmente, se instala un cuadro eléctrico especial que define qué aparatos o zonas de la casa recibirán energía durante el corte, ya que la potencia disponible es limitada167.

Tipos de sistemas de respaldo

  • Backup para cargas críticas: Solo mantiene operativos los dispositivos esenciales (por ejemplo, nevera, luces, router)167.

  • Backup total: Permite alimentar toda la instalación durante el corte, pero requiere una mayor capacidad de baterías y una inversión más alta7.

Componentes principales

  • Backup box o sistema de respaldo: Caja de protecciones y contactores que gestiona el aislamiento y la reconexión automática16.

  • Inversor compatible con backup: Capaz de funcionar en modo isla y gestionar el paso de la energía de las baterías a los consumos críticos247.

  • Baterías solares: Almacenan la energía para su uso cuando no hay sol o durante cortes de red156.

Ventajas de instalar un sistema de respaldo

  • Mantiene la electricidad en consumos esenciales durante apagones1246.

  • Aporta tranquilidad y seguridad energética135.

  • Optimiza el uso de la energía solar almacenada y puede reducir costes energéticos35.

  • Incrementa el valor de la propiedad y mejora la eficiencia energética57.

Resumen

Un sistema de respaldo o backup en instalaciones de autoconsumo solar es la solución para que, cuando la red eléctrica se cae, puedas seguir utilizando la energía almacenada en tus baterías y la que generen tus placas solares, al menos para los aparatos más importantes de tu hogar o empresa. Este sistema aísla tu instalación de la red y crea una microrred doméstica temporal, garantizando la continuidad del suministro eléctrico en los puntos críticos definidos1267.

15/5/25

Manda huevos

🥚 Huevos: Incrementos recientes y preocupaciones de especulación


A mediados de marzo de 2025, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) alertó sobre un aumento significativo en el precio de los huevos en España. En solo dos semanas, los huevos de categoría M experimentaron un incremento del 25,2%, situando el precio de la docena en torno a los 2,60 €. Los huevos de categoría L también subieron entre un 15,4% y un 20,2%, dependiendo de su tipo .www.ocu.org

Este aumento se ha atribuido, en parte, a dificultades de suministro en Estados Unidos, aunque la OCU señala que no hay una justificación clara en los costes de producción que explique tal subida, sugiriendo posibles movimientos especulativos en el mercado.www.ocu.org



Café: Aumento global de precios y su impacto local

El precio del café ha experimentado un notable incremento a nivel mundial. Según la Organización Internacional del Café (ICO), en diciembre de 2024, el precio promedio alcanzó los 299,61 centavos de dólar por libra, lo que representa un aumento del 70,5% respecto al mismo mes del año anterior .EFEAgro

Este incremento se ha atribuido a factores como la fortaleza del dólar y restricciones en el tráfico marítimo por el Canal de Suez, que han dificultado el suministro. Aunque no se dispone de datos específicos para Asturias, es razonable suponer que estos aumentos globales han tenido repercusiones en los precios locales del café.EFEAgro


🍫 Chocolate: Crisis del cacao y su efecto en el mercado

El chocolate ha sido uno de los productos más afectados por la crisis del cacao. En Asturias, los confiteros han reportado un aumento del 35% en el coste de las materias primas desde 2022, siendo el chocolate el más afectado .La Voz de Asturias+3El Comercio: Diario de Asturias+3elEconomista+3La Voz de Asturias

A nivel nacional, el precio del chocolate se ha disparado un 17,9% entre enero y agosto de 2024, y un 16,9% en comparación con agosto de 2023 . Esta situación se debe a una disminución en la producción mundial de cacao, causada por factores climáticos y la aparición de plagas, llevando a precios récord en el mercado .Europa Press+1elEconomista+1Europa Press+2elEconomista+2El Comercio: Diario de Asturias+2


📊 Comparativa de evolución de precios (2022-2025)

ProductoIncremento estimado 2022-2025Factores principales
HuevosHasta 25% en marzo de 2025Posible especulación, suministro
Café+70,5% en 2024Dólar fuerte, restricciones logísticas
Chocolate+35% desde 2022Crisis del cacao, escasez de oferta

Chat GPT


La Lechera 2.0: Sueños, leche y resbalones

 


Había una vez una chica llamada Lola, que llevaba un cántaro de leche en la cabeza como quien lleva un sombrero de gala. Iba caminando al mercado, meneando las caderas como si estuviera en una pasarela rural.

Mientras andaba, empezó a imaginar:

Vendo esta leche. Con la ganancia compro una cabra. La cabra me da más leche. ¡Monto una quesería! Le pongo nombre: Quesos La Lechera Cool”. Me hago famosa. Me llaman de un reality: Granjeras con Estilo. Salgo en la tele, firmo autógrafos, doy charlas TED: “Cómo pasar de cántaro a imperio”.

Estaba tan metida en su película que no vio una piedra traicionera en el camino. Tropezó. El cántaro voló. La leche hizo una cascada digna de comercial y cayó directo… sobre su cabeza.

—¡Genial! —dijo Lola, empapada—. Acabo de inventar el champú de leche. ¡Otro negocio!

Y así, entre sueños derramados y nuevas ideas, Lola volvió a casa. Porque sí: perdió la leche, pero nunca el sentido del humor (ni la imaginación desbordada).

14/5/25

El niño y la pistola

 

!!Pam¡¡ !!Pam¡¡

Enero de 1963. En el barrio obrero de Rontegi, en Baracaldo, los Reyes Magos ya habían pasado. Las calles, aún con restos de nieve sucia, se llenaban de gritos y carreras. Los niños jugaban a la guerra. Todos con pistolas: unas brillaban de metal, otras eran de plástico negro con la culata roja. Algunas hacían estallidos de pistón, otras solo un clic. Pero todas disparaban.

Todas menos una.

Iñaki, con sus siete años y su abrigo heredado, los miraba desde la acera. No corría. No disparaba. Solo miraba.

Su carta a los Reyes no había pedido mucho. Solo una pistola. No una de verdad. Una de las que hacían ruido, como las de sus amigos. Pero aquella mañana, al abrir sus zapatos junto al brasero, solo había encontrado un paquete de calcetines y un bocadillo de chorizo.

Nada más.

Ahora los demás se escondían detrás de los bancos y gritaban como soldados.
—¡Bang, bang!
—¡Te he dado!
—¡Mentira! ¡Llevo escudo!
Y entonces un ruido seco, como una explosión: ¡¡PAM!!, y todos reían.

Iñaki se alejó calle abajo, sin decir nada, con los hombros caídos. La tristeza no le daba rabia. Le daba frío.

Casi llegando a los contenedores vio una caja tirada. Era de una pistola de juguete, vacía. Se agachó. La miró. La levantó.
Está rota —murmuró. Pero la agarró igual.

Con las manos heladas y los dedos sucios de tizne, arrancó una tapa de cartón de una caja más grande. Usó una piedra para rasgar, doblar y dar forma. Miró la caja vacía y copió la silueta de la pistola.

Media hora después, con las orejas rojas del frío y las manos llenas de polvo, Iñaki volvió a la plaza.
Empuñaba su pistola de cartón.
—¡¡Pam!! ¡¡Pam!! —gritó, escondiéndose detrás de un árbol.

Al principio, los otros se le quedaron mirando. Uno se rió. Otro dijo que no valía.
Pero Iñaki no se detuvo.

—¡¡Pam!! ¡¡Pam!! —disparó otra vez, con los ojos muy abiertos.
Y alguien respondió:
—¡Te he dado!

No importaba que no hiciera ruido. No importaba que fuera de cartón. Ese día, Iñaki también jugó. También disparó.
Y por un rato, fue feliz.

1ª versión Chat GPT

A partir de: Escribe un pequeño relato sobre un niño de 7 años en un barrio obrero de Baracaldo en los años 60 al que los Reyes Magos no le han traido una pistola como a otros niños que juegan a dispararse unos a otros, algunos con pistones ruidos. se aleja triste y encuentra una caja tirada de una pistola y la recorta haciéndose una de cartón y así puede jugar disparando: !!Pam¡¡ !!Pam¡¡


2ª versión
Revisa los regalos que encontró, no un bocadillo de chorizo, si no un tebeo. Y la caja de cartón era de una pistola de otro niño, con un dibujo a escala real de la pistola por ambos lados, por lo que recortándolas y pegándolas tiene una buena imitación.

¡¡Pam!! ¡¡Pam!!

Enero de 1963. En el barrio obrero de Rontegi, en Baracaldo, los Reyes Magos ya habían pasado. Las calles aún guardaban charcos con hielo y olor a carbón. Los niños jugaban a la guerra. Todos con pistolas: unas de metal que pesaban, otras de plástico que soltaban chispas con los pistones.

Todas disparaban.

Todas menos una.

Iñaki, con sus siete años y un abrigo dos tallas más grande, los miraba desde el bordillo. No corría. No gritaba. Solo miraba.

Su carta había sido clara: una pistola como las de los otros. Pero aquella mañana, al asomarse al zapato, solo encontró un tebeo doblado —"Roberto Alcázar y Pedrín"— y un sobre de caramelos duros.

No había pistola.

Ahora sus amigos se tiraban por el suelo, rodaban, apuntaban, se daban por muertos y volvían a la vida.
—¡Bang! ¡Bang!
—¡¡¡PAM!!! ¡¡PAM!! —tronaba uno con pistones nuevos.
—¡Te maté, mentiroso!
—¡Mentira! ¡Tengo el escudo invisible!

Iñaki bajó la cabeza y se fue calle abajo. Triste, sí. Pero sin lágrimas. Como quien ya sabía.

En la esquina, junto a un cubo desbordado, algo le llamó la atención: una caja de cartón, mojada por una esquina. La levantó. Era de una pistola de juguete, de las buenas. Pero lo que le hizo abrir los ojos fue otra cosa: en cada cara, impreso a todo color, había la imagen de la pistola a escala real. Un dibujo perfecto, lado a lado.

Se la llevó bajo el brazo y se sentó en el portal de su casa. Sacó unas tijeras pequeñas de costura que su madre le dejaba usar, y con cuidado —como si fuera un trabajo serio— recortó ambas siluetas. Luego buscó pegamento, pero no había. Así que usó engrudo de pan mojado. Lo aplastó, lo estiró, lo apretó.

Y al final, la pistola de cartón tomó forma. Era plana, sí. Pero tenía cuerpo. Y tenía cara de verdad.

Cuando volvió a la plaza, la sacó del bolsillo del abrigo y gritó:
—¡¡Pam!! ¡¡Pam!!

Algunos se rieron. Uno dijo que eso no valía. Pero Iñaki ya estaba dentro. Se lanzó al suelo, rodó, apuntó.
—¡¡Pam!! ¡¡Pam!! —disparó de nuevo, más fuerte.

Y esta vez, uno le gritó:
—¡Te pillé, Iñaki!
—¡Mentira! ¡Me agaché justo a tiempo!

Y así, con una pistola de cartón y un tebeo en el bolsillo, Iñaki también jugó.
Y por un rato, fue como si los Reyes hubieran pasado por su casa.