!!Pam¡¡ !!Pam¡¡
Enero de 1963. En el barrio obrero de Rontegi, en Baracaldo, los Reyes Magos ya habían pasado. Las calles, aún con restos de nieve sucia, se llenaban de gritos y carreras. Los niños jugaban a la guerra. Todos con pistolas: unas brillaban de metal, otras eran de plástico negro con la culata roja. Algunas hacían estallidos de pistón, otras solo un clic. Pero todas disparaban.
Todas menos una.
Iñaki, con sus siete años y su abrigo heredado, los miraba desde la acera. No corría. No disparaba. Solo miraba.
Su carta a los Reyes no había pedido mucho. Solo una pistola. No una de verdad. Una de las que hacían ruido, como las de sus amigos. Pero aquella mañana, al abrir sus zapatos junto al brasero, solo había encontrado un paquete de calcetines y un bocadillo de chorizo.
Nada más.
Ahora los demás se escondían detrás de los bancos y gritaban como soldados.
—¡Bang, bang!
—¡Te he dado!
—¡Mentira! ¡Llevo escudo!
Y entonces un ruido seco, como una explosión: ¡¡PAM!!, y todos reían.
Iñaki se alejó calle abajo, sin decir nada, con los hombros caídos. La tristeza no le daba rabia. Le daba frío.
Casi llegando a los contenedores vio una caja tirada. Era de una pistola de juguete, vacía. Se agachó. La miró. La levantó.
—Está rota —murmuró. Pero la agarró igual.
Con las manos heladas y los dedos sucios de tizne, arrancó una tapa de cartón de una caja más grande. Usó una piedra para rasgar, doblar y dar forma. Miró la caja vacía y copió la silueta de la pistola.
Media hora después, con las orejas rojas del frío y las manos llenas de polvo, Iñaki volvió a la plaza.
Empuñaba su pistola de cartón.
—¡¡Pam!! ¡¡Pam!! —gritó, escondiéndose detrás de un árbol.
Al principio, los otros se le quedaron mirando. Uno se rió. Otro dijo que no valía.
Pero Iñaki no se detuvo.
—¡¡Pam!! ¡¡Pam!! —disparó otra vez, con los ojos muy abiertos.
Y alguien respondió:
—¡Te he dado!
No importaba que no hiciera ruido. No importaba que fuera de cartón. Ese día, Iñaki también jugó. También disparó.
Y por un rato, fue feliz.
1ª versión Chat GPT
A partir de: Escribe un pequeño relato sobre un niño de 7 años en un barrio obrero de Baracaldo en los años 60 al que los Reyes Magos no le han traido una pistola como a otros niños que juegan a dispararse unos a otros, algunos con pistones ruidos. se aleja triste y encuentra una caja tirada de una pistola y la recorta haciéndose una de cartón y así puede jugar disparando: !!Pam¡¡ !!Pam¡¡







